Recarga de extintores: cada cuándo, qué incluye y cómo se comprueba
Un extintor vencido pesa lo mismo que uno cargado y se ve exactamente igual. La diferencia se descubre el día que se necesita. Esto es lo que dice la norma y lo que debe exigirle a quien le da el servicio.

Hay una idea muy extendida de que el extintor se recarga «cuando se usa». Es falsa, y es cara: la
mayoría de los extintores que encontramos inservibles nunca se dispararon. Perdieron presión por una
válvula cansada, se compactó el polvo adentro, o simplemente pasaron seis años sin que nadie los
tocara.
La norma que rige el servicio
El mantenimiento y la recarga de extintores están normados por la
NOM-154-SCFI-2005. El agente extintor de polvo químico seco tipo ABC a base de
fosfato monoamónico tiene su propia norma, la NOM-104-STPS-2001, y el manómetro
—esa carátula que todo el mundo mira y casi nadie sabe leer— la NOM-045-SCFI-2000.
Que el prestador de servicio esté registrado ante la autoridad de bomberos de su
municipio no es un detalle burocrático: es lo que hace que su etiqueta sostenga una verificación.
En Tijuana, la Dirección de Bomberos publica el padrón de empresas registradas con su clave. Vale la
pena pedirla y confirmarla.
Los tres tiempos del extintor
| Acción | Frecuencia | Quién la hace |
|---|---|---|
| Revisión visual | Mensual | Personal del centro de trabajo |
| Mantenimiento | Anual, como mínimo | Empresa de servicio registrada |
| Prueba hidrostática | Cada 5 años | Empresa de servicio registrada |
La revisión mensual la puede hacer cualquiera con cinco minutos de instrucción: manómetro en
verde, sello y pasador completos, manguera sin grietas, cilindro sin golpes ni corrosión, etiqueta
legible y acceso libre. Se anota en la bitácora y ya.
Qué incluye un mantenimiento de verdad
Si le entregan el extintor con una calcomanía nueva y nada más, no hubo mantenimiento. El servicio
completo implica, cuando menos:
- Descarga total y despresurización segura del cilindro.
- Apertura, inspección interna y limpieza; revisión del tubo sifón.
- Reemplazo del agente extintor por producto vigente, no reutilizado.
- Revisión o reemplazo de válvula, manómetro, empaques, manguera y boquilla.
- Presurización con nitrógeno seco, no con aire de compresor: la humedad del aire compacta el
polvo y ese es justamente el modo de falla más común. - Prueba de fuga, colocación de sello y pasador nuevos.
- Etiqueta récord con fecha del servicio, fecha del próximo, agente, capacidad y
datos de la empresa que lo realizó.
Cómo saber si el servicio fue real
- Pese el extintor. El peso total viene marcado en el cilindro. Si no coincide,
falta agente. - Revise el sello. Debe ser nuevo, no el mismo pasador de siempre con un cinchito.
- Lea la etiqueta récord. Debe traer la fecha del servicio y la del próximo, no
solo un logotipo. - Pregunte por la hidrostática. Si el cilindro cumple cinco años, la prueba se
marca con un troquelado o etiqueta permanente en el cuerpo del extintor.
Las cinco clases de fuego, sin tecnicismos
Elegir el agente correcto es la mitad del trabajo. Estas son las clases y lo que las apaga:
| Clase | Qué se quema | Agente indicado |
|---|---|---|
| A | Papel, madera, tela, cartón, plásticos | Agua a presión, PQS ABC |
| B | Líquidos inflamables: gasolina, solventes, aceites | PQS ABC o BC, CO₂, espuma |
| C | Equipo eléctrico energizado | PQS ABC, CO₂, agente limpio |
| D | Metales combustibles: magnesio, sodio, titanio | Polvo especial clase D |
| K | Aceites y grasas de cocina | Acetato de potasio |
Dos consecuencias prácticas. La primera: en un cuarto de servidores o de tableros conviene
agente limpio, porque el polvo químico apaga pero también inutiliza el equipo que
estaba protegiendo. La segunda: una cocina necesita clase K, sin excepción; el
polvo ABC sobre aceite a temperatura de autoignición puede reavivar el fuego por salpicadura.
La pregunta correcta no es «¿cuántos extintores necesito?», sino «¿qué se puede quemar en cada
área?». La cantidad sale sola después de responder eso.
Qué hacemos nosotros
Recogemos el equipo, damos servicio en taller y lo regresamos etiquetado y ubicado en plano, o
trabajamos en sitio cuando la operación no permite mover los extintores. Coordinamos por turnos para
no parar la línea, y le avisamos nosotros cuando toca el siguiente servicio: usted no tiene que
acordarse.



